26 de junio de 2010

Rabindranath Tagore

PARA LOS BUSCADORES...
«He estado buscando y rebuscando a
Dios desde que puedo acordarme, durante muchas, muchísimas
vidas, desde el principio mismo de la existencia. Alguna que otra
vez, le he visto junto a alguna estrella lejana, y he bailado y me he
regocijado pensando que la distancia, aunque grande, no es imposible
de alcanzar. Y he viajado y he llegado a la estrella, pero
para cuando he llegado a ella, Dios se había ido a otra. Y esto ha
estado sucediendo durante siglos.
»El desafío es tan enorme que sigo aferrándome a la esperanza...
tengo que encontrarle, estoy absorto en la búsqueda. La
búsqueda misma es tan enigmática, tan misteriosa, tan cautivadora,
que Dios se ha vuelto casi una excusa: la búsqueda en sí
misma se ha vuelto el objetivo.
»Y, para mi asombro, un día llegué a una casa en una estrella
remota con un pequeño letrero en la fachada que decía: “Ésta es
la casa de Dios”. Mi alegría no tuvo límite: ¡por fin, había llegado!
Subí corriendo las escaleras, las muchas escaleras que llevaban a
la puerta de la casa. Pero según iba acercándome a la puerta, de
pronto surgió un miedo en mi corazón. En el momento en que
iba a llamar, quedé paralizado por un miedo que nunca antes había
conocido, que nunca había considerado, que nunca había
imaginado. El miedo era este: si esta casa es ciertamente la casa
de Dios, ¿qué voy a hacer después de haberle encontrado?
»Ahora que buscar a Dios se ha vuelto mi vida misma, haberle
encontrado será el equivalente a suicidarse. ¿Y qué voy a hacer
con él? Nunca había pensado en estas cosas antes. Debería haber
pensado antes de comenzar la búsqueda: ¿qué voy a hacer
con Dios?

»Con los zapatos en las manos, retrocedí en silencio y muy
lentamente, con miedo a que Dios pudiera oír el ruido y pudiera
abrir la puerta y decir: “¿Dónde vas? ¡Estoy aquí, entra!”. Y cuando
llegué a las escaleras, corrí como no había corrido nunca; y
desde entonces he vuelto a estar buscando a Dios, buscándole en
todas partes... y esquivando la casa en la que vive. Ahora sé que
tengo que esquivar esa casa. Y continúo la búsqueda, disfruto el
viaje mismo, el peregrinaje».

La sabiduría que hay en esta historia es tremenda. Hay buscadores
de la verdad que nunca han pensado «¿qué haré con la verdad?
». No puedes comerla, no puedes venderla; no puedes llegar
a ser presidente porque tienes la verdad. A lo sumo, si tienes la
verdad, la gente te crucificará......

14 de junio de 2010

Las cuatro nobles verdades

Shiddarta Gautama
Nuevamente saco hacía este blog algo sobre Buda. Mi amigo Iván me ha orientado a profundizar más sobre las cuatro nobles verdades de la filosofía Budista.
He encontrado en el maestro Osho una mejor descripción y orientación a esto y a continuación lo expongo:

Osho y las cuatro verdades de Buda
1. La primera Noble Verdad es dukkha, la naturaleza de la vida es sufrimiento. Ésta, oh monjes, es la Noble Verdad del Sufrimiento. El nacimiento es sufrimiento, la vejez es sufrimiento, la enfermedad es sufrimiento, la muerte es sufrimiento, asociarse con lo indeseable es sufrimiento, separarse de lo deseable es sufrimiento, no obtener lo que se desea es sufrimiento. En breve, los cinco agregados de la adherencia son sufrimiento.
2. La segunda Noble Verdad es el origen de dukkha, el deseo o "sed de vivir" acompañado de todas las pasiones y apegos. Ésta, oh monjes, es la Noble Verdad del Origen del Sufrimiento. Es el deseo que produce nuevos renacimientos, que acompañado con placer y pasión encuentra siempre nuevo deleite, ahora aquí, ahora allí. Es decir, el deseo por los placeres sensuales, el deseo por la existencia y el deseo por la no existencia.
3. La tercera Noble Verdad es la cesación de dukkha, alcanzar el Nirvana, la Verdad absoluta, la Realidad última. Ésta, oh monjes, es la Noble Verdad de la Cesación del Sufrimiento. Es la total extinción y cesación de ese mismo deseo, su abandono, su descarte, liberarse del mismo, su no dependencia.
4. La cuarta Noble Verdad es el Sendero que conduce al cese del sufrimiento y a la experiencia del Nirvana. Ésta, oh monjes, es la Noble Verdad del Sendero que conduce a la Cesación del Sufrimiento.
Este Sendero comprendido en la cuarta Noble Verdad es el Sendero Medio, llamado así por evitar los dos extremos, tanto la búsqueda de la felicidad a través de los placeres sensuales, como la mortificación de uno mismo.
Este Sendero Medio es llamado el Noble Óctuple Sendero, ya que consta de ocho factores, que son:
1. Recta comprensión (samina ditthi)
2. Recto pensamiento (samma sankappa)
3. Rectas palabras (sammma vaca)
4. Recta acción (samma Kammanta)
5. Rectos medios de vida (samma ajiva)
6. Recto esfuerzo (samma vayama)
7. Recta atención (samma sati)
8. Recta concentración (samma samadhi)
Estos ocho factores no son separados y deben desarrollarse simultáneamente, ya que todos ellos están estrechamente relacionados entre sí, y cada uno contribuye al cultivo de los otros.
Su finalidad es el desarrollo y perfeccionamiento de los tres principios capitales del adiestramiento y disciplina budistas: a. La sabiduría (pañna), b. la conducta ética (sila) y c.  la disciplina mental (samadhi).
a. La Sabiduría implica la Recta Comprensión y el Recto Pensamiento. La Recta comprensión es la comprensión de las cuatro Nobles Verdades. Es la comprensión de la ley de la causalidad. Es la comprensión de la impermanencia.
El Recto Pensamiento es pensar con desapego, amor, renunciamiento y no violencia, esto es, con sabiduría. Es evitar pensamientos de apego, malevolencia, odio y violencia, esto es, evitando la ignorancia.
b. La conducta ética implica: la Recta Palabra, la Recta Acción y los Rectos Medios de Vida. La conducta ética (sila) está basada en la vasta concepción del amor universal y la compasión hacia todos los seres vivientes, que constituye el fundamento de la enseñanza del Buda.
La Recta Palabra es abstenerse de emplear formas de lenguaje erróneas y perniciosas, de hablar negligentemente, de mentir, difamar, calumniar o dañar a otros, y cultivar las palabras amistosas, benévolas, agradables, dulces, significativas y útiles.
La Recta Acción es cultivar una conducta moral honorable y pacífica, absteniéndose de matar, robar, relaciones sexuales ilegítimas y llevar a cabo tratos deshonestos.
Los Rectos Medios de vida es ganarse la vida de forma honorable, irreprochable e inofensiva, evitando cualquier profesión que pueda ser nociva de alguna manera para otros seres vivientes.
C. La disciplina mental incluye: el Recto Esfuerzo, la Recta Atención y la Recta Concentración.
El Recto Esfuerzo implica los cuatro siguientes esfuerzos:
1) Impedir el surgimiento de pensamientos malos.2) Apartar los pensamientos malos ya surgidos en la mente.3) Cultivar el surgimiento de los buenos pensamientos.4) Mantener los buenos pensamientos ya surgidos. Cultivar con atención el dhamma.
La Recta Atención implica los Cuatro Estados de Atención Mental:1) Prestar diligente atención al cuerpo.2) Prestar diligente atención a las sensaciones y las emociones.3) Prestar diligente atención a las actividades de la mente.4) Prestar diligente atención a las ideas pensamientos, concepciones y cosas (dhamma).
La Recta Concentración es la disciplina que nos conduce a las cuatro etapas de dhyana, o absorción, en la primera etapa se abandonan los deseos y pensamientos apasionados e impuros, en la segunda, ya desaparecidas las actividades mentales, se desarrolla la tranquilidad y la "fijación unificadora de la mente", en la tercera surge la ecuanimidad consciente y en la cuarta desaparecen todas las sensaciones, tanto de dicha como de desdicha, de alegría y de pesar, permaneciendo en un estado de ecuanimidad y lucidez mental.

Este Noble Óctuple Sendero puede ser seguido, practicado y desarrollado por cada individuo. Es disciplina corporal, verbal y mental. Se trata de un Sendero que conduce a la aprehensión de la Realidad última, al logro de la liberación, de la felicidad y la paz, mediante el autodesarrollo moral, espiritual e intelectual.




7 de junio de 2010

Nobles Verdades

Buda, Siddhartha Gautama y las nobles verdades
La pregunta que Gautama, el fundador del budismo, buscaba contestar era ¿Por qué hay dolor y sufrimiento? Él también sostenía la creencia hindú en la reencarnación: después de la muerte una vuelve a la vida terrenal en una forma de vida superior o inferior según sus obras buenas o malas. Esta creencia promovía una segunda pregunta que necesitaba ser contestada, ¿Cómo rompe uno el ciclo de renacimiento? Las enseñanzas básicas del budismo, por lo tanto, se concentran en lo que Gautama consideraba era la respuesta a estas preguntas. Estas doctrinas básicas se encuentran en las Cuatro Nobles Verdades y el Camino de Ocho Partes. Comencemos con las Cuatro Nobles Verdades.


La Primera Noble Verdad es que hay dolor y sufrimiento en el mundo. Gautama se dio cuenta que el dolor y el sufrimiento son omnipresentes en toda la naturaleza y la vida humana. Existir significa que vamos a encontrarnos con el sufrimiento. El nacimiento es doloroso, y también lo es la muerte. La enfermedad y la vejez son dolorosas. A lo largo de la vida, todas las cosas vivas encuentran sufrimiento.


La Segunda Noble Verdad se relaciona con la causa del sufrimiento. Gautama creía que la raíz del sufrimiento es el deseo. Es la avidez por la riqueza, la felicidad y otras formas de disfrute egoísta la que causa el sufrimiento. Esta avidez nunca puede ser satisfecha porque está arraigada en la ignorancia.


La Tercera Noble Verdad es el final de todo sufrimiento. El sufrimiento cesará cuando una persona puede liberarse de todo deseo.


La Cuarta Noble Verdad es la extinción de todo deseo siguiendo el camino de ocho partes. "El camino de ocho partes es un sistema de terapia diseñado para desarrollar hábitos que liberarán a las personas de las restricciones causadas por la ignorancia y la avidez." 


Aquí están los ocho pasos a seguir en el camino de ocho partes:

El primer paso es el de las Perspectivas Correctas. Uno debe aceptar las cuatro nobles verdades.

El paso dos es la Determinación Correcta. Uno debe renunciar a todos los deseos y a todo pensamiento que se asemeje a la lujuria, amargura y crueldad. No debe dañar a ninguna criatura viviente.

El paso tres es la Palabra Correcta. Uno debe hablar sólo verdad. No puede haber ninguna mentira, calumnia o conversación vana.

El paso cuatro es el Comportamiento Correcto. Uno debe abstenerse de la inmoralidad sexual, de robar y de matar.

El paso cinco es la Ocupación Correcta. Uno debe trabajar en una ocupación que beneficie a otros y que no dañe a nadie.

El paso seis es el Esfuerzo Correcto. Uno debe buscar eliminar toda cualidad malvada de adentro y evitar que surjan nuevas. Uno debería buscar conseguir cualidades buenas y morales y desarrollar las que ya posee. Buscar crecer en madurez y perfección hasta lograr el amor universal.

El paso siete es la Contemplación Correcta. Uno debe ser observador, contemplativo y debe estar libre del deseo y de la aflicción.

El octavo, es la Meditación Correcta. Luego de liberarse uno mismo de todos los deseos y de la maldad, una persona debe concentrar sus esfuerzos en la meditación para que pueda vencer cualquier sensación de placer o dolor, entrar en un estado de consciencia trascendente y lograr un estado de perfección. Los budistas creen que mediante el esfuerzo propio uno puede lograr el estado de paz y dicha eterna llamado Nirvana.

1 de junio de 2010

Costumbres, hábitos, o como se llamen....

Con el tiempo he leído buenos libros, de todo tipo de temas, que me han dado cierta formación intelectual, espiritual o de conocimiento. No soy un erudito en nada, ni soy guru de algo pero lo siguiente me vino a la mente para plasmarlo en este blog y se refiere a algunos hábitos, costumbres, al hacer algunas cosas bien para estar en forma, no solo físicamente sino espiritualmente. Ese algo proviene de un capítulo del libro denominado "guía de la grandeza" y cuyo autor es Robin Sharma, el mismo que escribiera "el monje que vendió su  ferrari".
Me llamó la atención lo siguiente y que se refiere a "buenas costumbres"; escoja alguna que encaje con su forma de ser y adóptela:

  • Me levanto a las cinco de la mañana cinco días a la semana.
  • Dedico sesenta minutos -la hora Sagrada- al autodesarrollo y reflexión personal.
  • Hago cinco sesiones de ejercicio a la semana
  • Sigo una dieta simple, pero si veo algún postre lo engullo.
  • Dedico casi todos los días un momento para llevar un diario. Un diario estimula el autoconocimiento. anoto también los objetivos del día y aquello que agradezco.
  • Dedico casi a diario a leer durante unos minutos buenos libros que me estimulen.
  • A lo largo del día hago para mi mismo lo que llamo "declaraciones de éxito". Una correcta forma de pensar conduce a una correcta forma de actuar.
  • Dedico una sesión a la semana para planificar y la aprovecho para revisar mis metas. Lo hago por unos minutos en algún rincón del domingo.
  • Al menos procuro tener una charla al mes con alguien que me parezca interesante para avivar mi entusiasmo y rodearme de buenas ideas. Una charla puede cambiarte en algo tu vida
"Ser un líder no tiene que ver con gustar. Tiene que ver con hacer lo correcto"

24 de mayo de 2010

Un líder nace o se hace?

¿Un líder nace o se hace? Es la pregunta del millón. Algunas personas parecen sobresalir como líderes desde su infancia y otros parecen estar destinados a ser sumisos y a seguir a los demás. Sin embargo, es importante distinguir entre la dominancia social y el liderazgo efectivo. Descubra lo que es el liderazgo verdadero y como desarrollarlo en usted y en sus hijos.
Nuestra vida es muy compleja y necesitamos habilidades complejas para poder salir adelante en ella. Una de ellas es la habilidad de liderazgo.
Es importante entender este concepto, ya que la percepción que cada uno tiene de sí, ya sea como líder o como seguidor, es aprendida por estructura social más que adquirida por genética.
Desde que somos niños tenemos diferentes patrones de conducta. Algunos tienden a liderar, como por ejemplo los hermanos mayores o un niño que se destaca en algo.
El niño dominante va a identificarse cada vez más con su rol de líder y se va a transformar en el capitán del equipo de fútbol o el presidente de curso. Los adultos y los padres también comienzan a ver a estos niños como líderes.
Otros niños menos dominantes, en cambio, automáticamente van a asumir el rol de un seguidor y probablemente se van a comportar como una persona sumisa durante gran parte de su vida escolar.
Es así como algunos niños van a terminar el colegio como líderes y otros como seguidores o sumisos. Por eso la mayoría de nosotros vivimos con estos patrones de dominancia social y tenemos la tendencia de creer que algunos nacen como líderes y otros no.
Sin embargo, es importante distinguir entre la dominancia social y el liderazgo verdadero.
Ser un buen líder no significa ejercer autoridad sobre los demás o destacarse como uno de los mejores del grupo.
Lamentablemente los niños pocas veces tienen la oportunidad de comprender la dinámica social que se lleva a cabo alrededor de ellos y así simplemente asumen un rol que más les acomoda en ese momento.
Por eso es tan importante que nosotros como padres les expliquemos a nuestros hijos su valor como persona individual. Es necesario que el niño entienda que es capaz de desarrollar sus fortalezas y de aportar hacia su comunidad en forma positiva. Así el niño comprenderá que no tiene que asumir un rol pasivo en el cual simplemente elige seguir a otros.
Es cierto que no todos podemos ser líderes en todas las áreas de nuestra vida, pero sí somos líderes en algún área e idealmente tenemos que saber asumir ese rol si queremos vivir una vida de éxito.
Una vez que una persona haya entendido su valor como persona individual, va a poder distinguir entre su persona y su rol. En la vida uno juega diferentes roles, por ejemplo, una mujer puede jugar el rol de esposa, de madre, de profesional y de hija. En algunos roles ejerce más liderazgo que en otros, pero sigue siendo la misma persona.
Para poder asumir un liderazgo efectivo, además hay que entender la dinámica de estos roles que se juegan en una comunidad y las estructuras de autoridad existentes y su importancia. Esto ayuda a comprender como se resuelven los conflictos dentro de cada rol diferente que uno tiene en la vida.   Bettina langerfeldt